La vida de una mosca...
... o el concepto del tiempo Popularmente se dice que las moscas viven un solo día. Es una afirmación errónea, porque estos pesados animalitos, viven en torno a un mes. Pero si nos ceñimos a los pensamientos populares, siempre se piensa que ese tipo de vida es bastante triste, ya que es demasiado corta. Al final no deja de ser un concepto de tiempo, porque no sabemos lo intensa que es esa vida en ese periodo tan corto de tiempo.
Precisamente de lo que quiero hablar es del concepto tiempo. Estudiando Historia, una de las asignaturas que, no siendo de las que más me gustaban, sí me hizo pensar bastante, fue la asignatura de Prehistoria. En esa asignatura pude comprobar que el tiempo es una medida que se nos escapa bastante a nuestro pensamiento. Medimos el tiempo en función de nuestra esperanza de vida y esa es la medida para calcular si las cosas fueron hace mucho o poco tiempo.
Pero la cuestión viene cuando los periodos de tiempo son extensos. ¿Cuándo, la Edad Media? No, más atrás, ¿los egipcios?, no, más atrás todavía, ¿las primeras culturas orientales?, no, mucho más atrás.
Si miramos estos periodos de tiempo que he nombrado en el párrafo anterior, “apenas” han pasado 6.000 años desde nuestros días hasta el más antiguo. Y digo “apenas”, porque eso para lo que es la vida en la Tierra, eso es una partícula tan pequeña de tiempo como es para nosotros la vida de una mosca. Para que a nuestros antepasados se les ocurriera que usando el pulgar y el dedo índice podían coger cosas con la mano, pasaron cientos de miles de años y ya no hablamos de lo que tardaron en descubrir que tirando una piedra a un animal, podían matarlo para comérselo. Y así esos períodos de tiempo nos remontan a casi tres millones de años para atrás desde que aparecieron los primeros seres lo más humanos posibles sobre la tierra. Por lo tanto, teniendo en cuenta este concepto, nuestra esperanza de vida, comparativamente, es menor que la creencia popular sobre la vida de una mosca respecto a nuestra vida.
La mejor forma de entender la Historia, es contemplar esa perspectiva del tiempo con una medida real que se nos escapa a nuestras capacidades. Si somos capaces de coger la medida a esos periodos de tiempo y la evolución de los mismos, podremos entender el por qué de muchas cosas que han sucedido en la Historia. Pensar que una religión es eterna porque lleva durando “sólo” dos mil años, es erróneo o cuando llamamos tradición a ciertas cosas que llevan “sólo” 300 años y así con todo lo que pensamos que es muy antiguo y realmente tiene su valor en comparación con nuestra vida, pero debemos entender siempre que han pasado muchísimas cosas en todo este tiempo y que quedan muchísimas por pasar.
Como dato, desde la primera aparición de los primeros seres humanos en el Paleolítico han pasado 1.100.000.000 de días (mil cien millones de días) y que nosotros vivimos unos 29.000 días. ¿Es mucho o poco?
Precisamente de lo que quiero hablar es del concepto tiempo. Estudiando Historia, una de las asignaturas que, no siendo de las que más me gustaban, sí me hizo pensar bastante, fue la asignatura de Prehistoria. En esa asignatura pude comprobar que el tiempo es una medida que se nos escapa bastante a nuestro pensamiento. Medimos el tiempo en función de nuestra esperanza de vida y esa es la medida para calcular si las cosas fueron hace mucho o poco tiempo.
Pero la cuestión viene cuando los periodos de tiempo son extensos. ¿Cuándo, la Edad Media? No, más atrás, ¿los egipcios?, no, más atrás todavía, ¿las primeras culturas orientales?, no, mucho más atrás.
Si miramos estos periodos de tiempo que he nombrado en el párrafo anterior, “apenas” han pasado 6.000 años desde nuestros días hasta el más antiguo. Y digo “apenas”, porque eso para lo que es la vida en la Tierra, eso es una partícula tan pequeña de tiempo como es para nosotros la vida de una mosca. Para que a nuestros antepasados se les ocurriera que usando el pulgar y el dedo índice podían coger cosas con la mano, pasaron cientos de miles de años y ya no hablamos de lo que tardaron en descubrir que tirando una piedra a un animal, podían matarlo para comérselo. Y así esos períodos de tiempo nos remontan a casi tres millones de años para atrás desde que aparecieron los primeros seres lo más humanos posibles sobre la tierra. Por lo tanto, teniendo en cuenta este concepto, nuestra esperanza de vida, comparativamente, es menor que la creencia popular sobre la vida de una mosca respecto a nuestra vida.
La mejor forma de entender la Historia, es contemplar esa perspectiva del tiempo con una medida real que se nos escapa a nuestras capacidades. Si somos capaces de coger la medida a esos periodos de tiempo y la evolución de los mismos, podremos entender el por qué de muchas cosas que han sucedido en la Historia. Pensar que una religión es eterna porque lleva durando “sólo” dos mil años, es erróneo o cuando llamamos tradición a ciertas cosas que llevan “sólo” 300 años y así con todo lo que pensamos que es muy antiguo y realmente tiene su valor en comparación con nuestra vida, pero debemos entender siempre que han pasado muchísimas cosas en todo este tiempo y que quedan muchísimas por pasar.
Como dato, desde la primera aparición de los primeros seres humanos en el Paleolítico han pasado 1.100.000.000 de días (mil cien millones de días) y que nosotros vivimos unos 29.000 días. ¿Es mucho o poco?
Etiquetas: historia, mosca, prehistoria, tiempo, vida

